5 jul. 2010

Sábado

¡Oh magnánimo hijo de Tideo!,
¿por qué razón preguntas mi linaje?
Cual la generación es de las hojas,
así mismo es también la de varones.
Una hojas al suelo esparce el viento,
otras, en cambio, hace brotar el bosque
al florecer con fuerza, y sobreviene
entonces la sazón de primavera;
así ocurre también con los varones:
este linaje brota, aquél fenece.
Mas si quieres también de esto enterarte,
para que bien conozcas mi ascendencia,
que ya muchos varones la conocen,
hay en el fondo de Argos,
tierra de buenos pastos
para las caballadas,
una ciudad, Efira
do Sísifo el Eólida vivía,
aquel que llegó a ser
el más astuto de entre los hombres.
La Ilíada, Canto VI


2 jul. 2010

Josetxo Lamy





Trajano había llegado a ese momento de la vida, variable para cada hombre, en que el ser humano se abandona a su demonio o a su genio, siguiendo una ley misteriosa que le ordena destruirse o trascenderse.
Memorias de Adriano


30 jun. 2010

En tierra, El Anillo (Cáceres)





Siempre es un error actuar fuera de los límites del propio personaje.
Creación de Gore Vidal.


16 jun. 2010

Barrio judío, Hervás (Cáceres)





Pero Epicteto renunciaba a demasiadas cosas, y yo no había tardado en darme cuenta de que nada es tan peligrosamente fácil como renunciar.
Memorias de Adriano


11 jun. 2010

Golondrinas




Mientras se diluye, la vida pasa. Todas las cosas nos son ajenas, Lucilio, sólo el tiempo es nuestro; la naturaleza no nos ha dado en posesión absolutamente nada que sea fugaz o inseguro, alejándose del que anhela algo. Pero es tal la necedad de los mortales que, teniendo unos pocos bienes ínfimos, sin duda inestables, sufren deseando apropiárselos; no así desean apropiarse del tiempo, pues nadie juzga estar en deuda con él, aunque a veces es el único bien preciado, y ni siquiera éste puede restituirse.
Lucio Ánneo Séneca, Cartas a Lucilio


8 jun. 2010

Cinco menos cuarto

Uno llegar e incorporarse al día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía

Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía

Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte

Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda.
Mario Benedetti



3 jun. 2010

Estación, Hontoria del Pinar (Burgos)



La realidad política no es una medalla que tenga un anverso donde se vaya grabando lo que ocurre y un reverso donde imaginariamente vayamos inscribiendo lo que hubiera podido ocurrir, si las cosas hubieran pasado de otra manera y cuáles hubieran sido sus consecuencias, para que luego los maestros de escuela les enseñen a los niños el bien y el mal, el acierto y el fracaso. Eso no ocurre nunca. De ahí que el político, aun en posesión de todos los instrumentos de la política, sea notado por sus fracasos más que por sus aciertos. Las piedras que quita del camino, el viajero que viene detrás no las ve, ni las ha visto, ni sabe si estuvieron allí.
Manuel Azaña en "El Sitio", de Bilbao, el 21 de abril de 1934